Ojo con el proceso disciplinario

¿Por qué odias tanto a dios?

Muchos creen que el ateo está resentido con su dios o que tiene un pacto con el diablo o que es inmoral. Para ser ateo no se necesita seguir una ideología. Para ser ateo solo se necesita afirmar que no existe dios... ninguno.

“Por simple sentido común no creo en Dios, en ninguno”

Charlie Chaplin

Publicado: 2014-01-11


No son pocos los que me han hecho esa pregunta. Pero cada vez que me la hacen termino muy asombrada. No puedo creer que tengamos lógicas tan disímiles. Espero que, una vez que responda, quede claro que no es nada de odio ni cosa por el estilo. 


1. PRIMER PUNTO A ESCLARECER: ¿Los ateos no creen en nada? 

Pues no, los ateos creemos en muchas cosas. La diferencia está en qué entendemos por "creer".

Para los creyentes, creer está muy relacionado con la fe. Para nosotros no.

Yo creo que existo, que hay gravedad y que mi lap top es azul metálico; creo que las personas tienen sentimientos, que no existe ningún dios y que Alan García es corrupto.

Como se han dado cuenta, lo que yo creo no necesariamente lo he comprobado o verificado, sino que hay otros que sí lo han hecho y yo podría -si lo deseara- hacerlo también. Y si luego de intentar comprobarlo, por ejemplo, me demuestran que mi lap top no era azul metálico sino amarillo patito, pues no tendré ningún problema en aceptar esa nueva evidencia.

La creencia de los creyentes es distinta. Creen en el más allá, en un dios, en la trinidad -o dogmas similares- sin necesidad de demostración e incluso contra toda prueba que las falsee.

Yo creo, yo tengo creencias, pero no me aferro a ellas: si se las falsea, las dejo, tal vez con pena, pero sin tragedias.


2. SEGUNDO PUNTO: ¿Los ateos odian a dios? 

A ver, a ver, de verdad es como si yo les dijera a los creyentes que odian a Odín. Es exactamente lo mismo. No existe, no podemos odiarlo.


3. TERCER PUNTO: Entonces, ¿por qué todo el tiempo hablan de él y lo atacan? 

Pues no todos los ateos hacemos eso y los que sí, no en todo momento, pero sí lo hacemos por fastidiar

He aquí la verdadera pregunta: ¿POR QUÉ Y A QUIÉN QUIEREN FASTIDIAR LOS ATEOS?

Para responder a esto, es necesario que entiendan que todos los ateos tenemos la firme convicción de que la religión daña. Para algunos también es beneficiosa. Aquí vienen las discrepancias.

Quienes consideren que hace más bien que mal, no son activistas.

Quienes consideren que hace más mal que bien pero que no se puede remediar, no son activistas.

Quienes consideren que hace más mal que bien, pero que por lo menos se puede intentar paliar eso, somos activistas.

Ahora creo que ya han percibido que no atacamos a uno o varios dioses sino a

1. Las ideas subyacentes.

2. El poder que han otorgado esas ideas.

No existe la más mínima posibilidad de que estemos resentidos con uno o varios dioses, porque no existen.

Nuestras vidas no son mejores ni peores que las de cualquiera, solo que nos hacemos responsables de ellas y nos parece una cobardía culpar a alguien de nuestros problemas y una humillación agradecer a alguien por las conquistas de nuestros esfuerzos.

Tal vez sea difícil de entender para un creyente, pero no estamos resentidos con un dios ni con el mundo. Ni siquiera con la religión.

Hacia la religión, en cambio, sí sentimos indignación porque implica una organización que desde antiguo ha utilizado su poder para causar más daño que bien; y la mayoría de los beneficios que se autoatribuye lo son en función de los propios pecados y miedos que ha inventado.

Por favor entiendan: no hay dios, no hay resentimiento.

Me río y me burlo de su dios o dioses como ustedes podrían burlarse del Grinch o de Gárgamel. Pero no solo eso: mi burla y mi risa tienen un fin político. Mi blasfemia tiene un objetivo fáctico (entiéndase política como influencia real, es decir, en su sentido más puro, no como la porquería que hacen muchos congresistas).

Mi objetivo político es propiciar el pensamiento crítico y quitarle poder a la religión. No soy una amargada ni una resentida. Mi blasfemia es producto de mi convicción: la religión es dañina y he escogido ese aspecto degenerado -a mi entender- de la vida humana para combatirlo así como otros combaten contra el terrorismo, las epidemias y otras cosas que consideren dañinas.

Espero haber absuelto su interrogante. De lo contrario pueden seguir preguntándome.


Escrito por

Doriss Vera

Literata y educadora


Publicado en

LAICISMO

Un Estado Laico garantiza la libertad de creer o no creer en uno o más dioses y que ninguna religión determine el futuro de todos.